La moto ya no es sólo una pesadilla en las calles de la ciudad. El más democrático medio de circulación de los argentinos ahora avanza sobre rutas y caminos nacionales; y el fenómeno se vuelve pesadilla cuando se observa que ocho de cada 20 accidentes involucran a una moto; que normalmente son las de media a baja cilindrada las más peligrosas; y que los motociclistas que no usan casco tienen mucho más alto riesgo de muerte o de sufrir lesiones permanentes.

Tanto preocupa el tema, que en despachos legislativos y de concejos deliberantes de distintos municipios de la provincia se evalúan iniciativas para que las estaciones de servicio no les vendan combustible a los motociclistas (o cuatriciclistas) transgresores. En Las Talitas y en Concepción ya es inminente la discusión sobre esa iniciativa; y en el municipio capitalino, el concejal José Luis Avignone acaba de presentar la propia, aunque fija un período de 90 días, a modo de prueba piloto. En la Legislatura, a la propuesta la impulsa el radical Roberto Sánchez.

Opiniones divididas

Mientras tanto, entre los propietarios de estaciones de servicio hay opiniones dividas. En Concepción, estacioneros anticiparon su adhesión a la medida. En cambio, desde Capega, la cámara que nuclea a todas las estaciones de servicio de la provincia, han puesto el grito en el cielo. "Jamás han hablado con nosotros del tema. Ante la inutilidad del Poder Ejecutivo para cumplir con sus funciones de control, pretenden hacernos cargo a nosotros del tema", enfatizó el vicepresidente del organismo, Gustavo Sanz, ante una consulta de LA GACETA. "Le hemos dicho al intendente que encantados nos sumamos a cualquier campaña de concientización; pero otra cosa es que el Gobierno pretenda sancionarnos a nosotros porque los vendedores de playa nuestros le vendan nafta a alguien sin casco. Si quieren que seamos una herramienta más del Estado en el tema de la concientización, estamos de acuerdo. Pero otro tema es que nos vengan a multar a nosotros por la falta de controles que no cumple el Estado. Los colegas de las estaciones de servicio de Concepción no han hablado con la Cámara. Pero, en un contexto como el actual, de escasez de combustible, yo no puedo ponerme en la tesitura de "al que viene sin casco no le vendo nafta". No me puedo poner en conflicto con el usuario. Ya bastante tenemos con la oblea de GNC, que es una cuestión de seguridad, y que por lo tanto se debe cumplir", le manifestó Sanz a LA GACETA.

Desde la dirección de Transporte de la Provincia, el titular del área, Roberto Viaña, reconoce que cada vez hay más motos en las rutas. Cuando se le pregunta qué hace el Estado para controlarlas, afirma, por un lado, que en la Policía vial se amontonan 800 motos que sus propietarios no fueron a buscar, porque las multas oscilan entre los $ 700 y los $ 1.500, según la contravención. Y añade que muchos motociclistas eluden los controles, sea huyendo por caminos secundarios o dando media vuelta si perciben una patrulla a la distancia. Viaña afirmó que hasta ahora no se lo ha consultado sobre las iniciativas que involucran a las estaciones de servicio. "Cualquier iniciativa de concientización es buena. Usted va a la ruta y observa familias enteras a bordo de la moto, y muchos van con casco, pero sin luces. Y así y todo, le aclaro que en nuestras rondas de trabajo con la Agencia Nacional de Seguridad Vial observamos que Tucumán es una de las provincias en las que más cascos se ven", afirmó Viaña. Según el funcionario, hay que apostar fuerte a la educación vial, con las escuelas, para que los chicos sean semilleros de prevención. "Hay que concientizar a las madres de que cuando les están dando una moto a sus hijos, les están facilitando un arma", graficó el secretario de Transporte.